Enfréntate a tus Miedos

¿Qué es lo único que realmente te mantiene atorado en la situación en la que te encuentras actualmente?

¿Qué es lo único que te mantiene sin poder dar ese brinco hacia una vida más plena, más feliz, más abundante?

Tú y yo sabemos perfectamente bien la respuesta. Podemos ponernos excusas de todo tipo, inventar pretextos, buscar echar culpas por todos lados, podemos hablar de las condiciones de nuestra vida, podemos hablar de nuestro pasado, de lo que nos hicieron, etc.

Sin embargo, la única y real razón para no estar haciendo lo mejor de nuestras vidas es:

MIEDO

Para poder crear una mejor calidad de vida, es necesario aprender a manejar el miedo de una forma diferente.

Cuantas veces has estado controlado por algún asunto del pasado, que ya se acabó hace mucho y sin embargo sigue estando presente en tu vida a cada momento porque continuamente lo traes a través de contar “la historia”.

Ese evento ya paso y ¡¡sobreviviste!! pero todavía sigues teniendo una percepción de ese pasado que está controlando tu presente. Alguna vez seguro te rechazaron, te hirieron, y ahora ya no quieres abrirte a nuevos retos debido a eso.

¿Qué es de ese pasado lo que realmente está controlando tu presente y tu futuro?, no es el evento en sí mismo, es el MIEDO de pasar por esos sentimientos una vez más: el sentimiento de sentirte fracasado, rechazado, herido, humillado, sólo.

A veces permaneces en una relación de pareja sintiéndote miserable por miedo a sentirte solo. Sabes muy en tu interno que la relación no es buena ni para ti ni para el otro, pero te quedas solamente porque tienes miedo de estar solo o por el miedo a enfrentar la situación.

Muchísimos de nosotros nos conformamos con tener una vida sumamente mediocre sin alcanzar nunca nuestros deseos, sin llevar a cabo nuestros más altos objetivos, sin obtener lo que realmente merecemos, sin realizarnos a nuestra total capacidad.

Haces muchas cosas en tu vida diaria solamente guiado por el miedo, si te preguntará: ¿Porque lo haces?

Me contestarías:                               

¾     Porque tengo que hacerlo,

¾     pero ¿qué pasa si no lo haces?,

¾     entonces todo se vendrá abajo,

¾     y ¿qué pasa si todo se viene abajo?,

¾     entonces fracasaré, 

¾     y ¿qué pasa si fracasas?,

¾     entonces seré un fracasado.

Si sigues el camino del miedo te llevará a tu máximo miedo.

Cuando estás en estado de miedo crees que debes solucionar la situación ya porque si no deberás enfrentar tu máximo miedo: miedo al éxito, miedo al fracaso, miedo al rechazo, miedo a lo desconocido, miedo a caer, miedo a la humillación, miedo al dolor, miedo a la burla, miedo a la injusticia, miedo a la traición, miedo al abandono.

Todos estos miedos se pueden resumir en 2 miedos primarios:

Ø  Miedo a no ser suficiente: no ser suficientemente fuerte, inteligente, rico, bonita, guapo, eficiente, bueno, alegre, divertido, capaz, etc. Básicamente sentirse sin valor.

Ø  Miedo a que no te amen: si no eres suficiente, la gente no te amará.

El amor es oxígeno para la vida, buscas esa conexión, esa pertenencia, es una necesidad básica de sobrevivencia. Si un bebe no es amado: acariciado, apapachado, no sobrevivirá aunque se le de alimento, se le conoce como “fracaso para prosperar”.

La mayoría de nosotros tenemos miedo al amor, tememos que nos lo quiten, tememos amar demasiado y que nos hagan a un lado, tememos emocionarnos y que no funcione, esos miedos nos hacen bajar nuestros estándares de amor, nos volvemos precavidos, cautelosos, hacemos a un lado la emoción, la pasión, cerramos el corazón, y lo hacemos en todos los niveles y en todas las relaciones de nuestra vida, jugamos a la segura, no nos arriesgamos.

Al hacer esto lo único que logras es quitarle vida a la vida, vas como zombie, muerto en vida al bloquear los estímulos emocionales para que no te “duela”. Y la verdad es que acabas siendo totalmente miserable.

Si quieres tener una vida realmente viva, llena de pasión, alegría, emoción y buenos momentos es necesario hacer un alto en el camino, y decidirte a enfrentar el miedo cara a cara, sin pretextos, deja de decirte la misma historia una y otra vez: no tengo la energía, no tengo el dinero, no tengo el tiempo, es más fácil para otros, mi pasado es tan terrible…

Todos tenemos una historia del porque no somos lo que quisiéramos ser y ahora tienes 2 opciones o te enfrentas directamente al miedo y empiezas a generar resultados o tienes una historia y te quedas empantanado con ella.

La parte más emocionante de este proceso es cuando al decidirte a enfrentar tu miedo te das cuenta que no solamente eres suficiente sino que eres tremendamente capaz de lograr grandes cosas.

Al atreverte a perseguir tus más íntimos deseos no solamente los logras sino que en el proceso te vas convirtiendo en una mucho mejor versión de tí mismo, te das cuenta que el amor surge de tu interior y mana hacia afuera, te sientes pleno, feliz, expandido, conectado. Aprendes a ejercitar tus músculos emocionales y ya los tiene listos para usarlos cuando sea que los necesites. Se volverá algo innato en ti, podrás enfrentar cualquier tipo de situaciones.

Todas las personas que te rodean se encuentran en esta misma situación, por lo tanto salir de tu círculo vicioso requiere que te comprometas solamente contigo mismo. Los de tu alrededor trataran a toda costa de convencerte de que estás mal al querer hacer las cosas diferentes. Te dirán que es peligroso, que no es seguro, que es mejor mantenerte igual. Lo hacen porque no saben cómo lidiar con sus propios miedos.

Por eso es muy importante que te empieces a rodear de personas que ya estén caminando por este proceso de enfrentar miedos, personas que te puedan entender, apoyar, empujar hacia lo nuevo.

Para matar el miedo solo hay un camino: acción, o lo haces o lo haces sino te quedas en la misma miserable situación (que tú puedes llamar: “la verdad es que no me va tan mal”, “no pues si hay otros peor que yo”, “bueno, me lastima pero es porque me quiere”, “para que quiero más, me conformo con lo que me da Diosito”, “no necesito más”, “más vale malo por conocido”, “más vale pájaro en mano…”, “con esta situación mundial no hay ni para donde hacerse”, etc.)

El miedo es solamente una energía “etiquetada”, no nos gusta porque no sabemos lidiar con ella, nadie nos ha enseñado a manejarla, sin embargo es solo una energía. Una vez que aprendes a verla, a enfrentarla, a moverla, a usarla a tu favor, se vuelve algo normal en tu vida. Es un músculo que hay que ejercitar cada día.

No es miedo, es emoción.

¿Qué se escucha mejor: tengo miedo de hacer esto o estoy emocionado por hacer esto?

Al final de tus días las preguntas que te harás son:

¿Viví plenamente, viví apasionadamente, viví alegremente?

¿Ame abiertamente, ame honestamente, ame completamente?

¿Mi vida importo, marque alguna diferencia en el mundo, aporte algo nuevo?

Si te sentiste emocionado por este artículo, te invito a que te unas a uno de nuestros grupos para que te apoyemos a enfrentar tus miedos.


Yvonne Armand Villa

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